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24 octubre 2022

El Museu de la Música de Barcelona conmemora el centenario de la muerte de Felip Pedrell con una gran exposición

La muestra podrá verse del 25 de octubre al 26 de febrero en el nuevo espacio de exposiciones temporales del Museu de la Música.
Ha sido comisariada por Marc Heilbron, Cristina Álvarez e Ilaria Sartori.
La OBC se suma al centenario Pedrell con la interpretación de los poemas sinfónicos I trionfi y Excelsior y con una grabación discográfica.

El Museu de la Música de Barcelona conmemora el centenario de la muerte de Felip Pedrell con una gran exposición

El Museu de la Música de Barcelona - Centre Robert Gerhard presenta la exposición “La huella de Pedrell”, una muestra que conmemora el centenario de la muerte del musicólogo y maestro tortosino Felip Pedrell (1841-1922) y que se podrá ver del 25 de octubre de 2022 al 26 de febrero de 2023. La exposición, que se encuentra en un renovado espacio del Museu de la Música, ha sido comisionada por Marc Heilbron, Cristina Álvarez e Ilaria Sartori.

Esta exposición ha contado con el asesoramiento de un comité científico y cuenta con documentos y objetos originales vinculados al compositor y a su legado de más de veinte instituciones y colecciones prestamistas.

A la conmemoración de Pedrell también se sumará la Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Catalunya, que interpretará dos poemas sinfónicos de este autor con la dirección de Ludovic Morlot y Marta Gardolinksa. Hablamos, respectivamente, de Excelsior y I triunfi. Esta última obra sonará también en la gira por Cataluña que hará la formación esta temporada. Estas obras serán grabadas por la OBC junto con las aperturas operísticas de L'ultimo abenzeraggio y Cleopatra. Todo ello con la dirección de Ludovic Morlot.

La celebración del centenario de la muerte de Felip Pedrell nos invita a reflexionar en esta exposición sobre la actualidad y la vigencia de las ideas que impulsaron su obra. En línea con las corrientes regeneracionistas de su tiempo, que creían necesario un impulso y reforma de la vida cultural española, Pedrell fue uno de los primeros introductores del wagnerismo en la Península Ibérica. Sin embargo, no se trataba de imitar a Wagner, sino más bien de desarrollar una identidad musical que sirviera de modelo estético para la creación de una escuela lírica nacional. Por eso, en la línea de las diferentes escuelas europeas, defendía que los compositores debían inspirarse en las músicas del pasado y de la tradición oral asociadas a esta identidad, alimentando así la creación de la música del futuro.

Esta búsqueda le llevó a convertirse, sin que él dejara nunca de reivindicarse como compositor, en el pionero de la musicología de nuestro país. Más de setecientas publicaciones fueron el resultado de este interés musicológico, de las que podemos destacar dos: La ópera omnia monumental dedicada al polifonista del siglo XVI Tomás Luis de Victoria, que editó Breitkopf und Härtel y que está presente en todas las grandes bibliotecas musicales del mundo, y los cuatro volúmenes del Cancionero musical español, publicados en los últimos años de su vida.

Como compositor, Pedrell nunca logró el éxito y reconocimiento del que gozaron algunos de sus discípulos, y su música aún hoy ha sido poco explorada e interpretada. Sin embargo, las temáticas y propuestas pedrelianas dejaron una huella potente y bien reconocible en una enorme cantidad de discípulos, que incluye nombres tan relevantes como los compositores Enric Granados, Isaac Albéniz, Manuel de Falla, Robert Gerhard y Cristóbal Taltabull, el etnomusicólogo y compositor Baltasar Samper, el musicólogo Higini Anglès, la cantante Conxita Badia, la compositora y pianista Maria Carratalà o los fundadores del Orfeó Català, Lluís Millet y Amadeu Vives.

Pero más allá de la manada larguísima de profesionales de la música que pasaron por su estudio, sus publicaciones fueron una referencia muy influyente en su tiempo y todavía hoy. Pedrell no podía prever cuál sería el futuro de la música, pero tuvo la intuición de tratar una gran cantidad de temas hasta ese momento poco estudiados que siguen muy presentes en nuestra realidad sonora contemporánea: sus trabajos sobre el Misterio de Elche o el Canto de la Sibila, sobre los polifonistas y la música para órgano del siglo XVI, la jota de las Tierras del Ebro, los instrumentos musicales de todo el mundo o el flamenco, por poner sólo algunos ejemplos.

“La huella de Pedrell” va más allá de las genealogías de los discípulos: es una impronta compleja de relaciones temáticas, de diálogos y de contrastes, de citas intertextuales y de relaciones entre el presente y el pasado de las que Pedrell sigue siendo un referente.

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