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27 octubre 2022

La OBC y la ONE recuperan el intercambio ajornado por la pandemia este fin de semana

La OBC tocará en el Auditorio Nacional de Madrid y la ONE en L'Auditori.
Juanjo Mena dirigirá la formación catalana con el violonchelista Narek Hakhnazaryan como solista.
La Orquesta Nacional de España estará en L'Auditori con su titular, David Afkham, y el pianista Seong-Jin Cho.

La OBC y la ONE recuperan el intercambio ajornado por la pandemia este fin de semana

La Orquesta Sinfónica de Barcelona y Nacional de Cataluña y la Orquesta Nacional de España recuperan este fin de semana el intercambio que tuvo que aplazarse a causa de la pandemia. De esta manera, la OBC estará en el Auditorio Nacional de Madrid y la ONE visitará L' Auditori, respectivas sedes de ambas formaciones, los días 28, 29 y 30 de octubre. Este intercambio estrechará aún más el vínculo entre las dos principales orquestas del Estado.

La Orquesta Nacional visitará L'Auditori acompañada por su director titular, David Afkham, y con el pianista Seong-Jin Cho. Interpretarán el Concierto para piano núm. 3 de Beethoven y la Docena de Shostakovich.

Shostakovich tendrá también un peso importante en el programa que la OBC hará en Madrid, ya que el cellista Narek Hakhnazaryan interpretará el Concierto para violonchelo núm. 1. Completará el programa, que contará con la prestigiosa batuta invitada de Juanjo Mena, la suiteAlegrías de Robert Gerhard y la Cuartade Nielsen. Este programa lo repetirán en L'Auditori el fin de semana siguiente.

Sobre los programas de la ONE y de la OBC

El Concierto para piano n. 3 de Ludwig van Beethoven abre una de esas heridas en la historia de los géneros musicales que nunca se cierran y son definitivas para el futuro. Es la culminación de la primera etapa creativa y una obra muy personal que anticipa el camino que va a seguir su producción. Un inicio vigoroso, rompedor y de gran virtuosismo, da paso al largo, un pasaje de íntima inspiración y belleza lírica, que contrasta con el rondó final. Esta extravagancia para las orejas de los vieneses de 1803 es esencial para entender todo lo que ocurrirá después en el piano y en la orquesta.

Una sinfonía de marcado carácter programático es la n. 12 de Shostakovich, emparentada con la n. 11, y con un subtítulo (“En 1917”) y una dedicatoria (“A la memoria de Vladímir Lenin”) que deshacen cualquier posibilidad de duda. Su potencia narrativa la convierte casi en un comentario sinfónico del derribo del régimen zarista, y su proyección plástica dibuja, a partir de los recursos que ofrece el dispositivo orquestal, escenas concretas de la Revolución Rusa. La literalidad de las citas y referencias la convierten en testimonio del siglo XX y del legado musical soviético.

Toda la ambigüedad, el dramatismo y la ironía de la música de Dmitri Shostakovich se despliegan magistralmente en su primer Concierto para violonchelo: una pieza emotiva y de gran virtuosismo para el solista, escrita para Mstislav Rostropóvich, que la estrenó en Leningrado en 1959. El compositor ruso se sirve de una orquesta de reducidas dimensiones para tejer un diálogo cautivador entre el violonchelo y la orquesta, en el que destaca el protagonismo de la trompa.

Alegrías es una suite sinfónica basada en temas de Flamenco, un ballet encargado a Robert Gerhard por la compañía Rambert en 1941, que condicionó el trabajo del compositor en busca de los clichés españoles apreciados en Londres. Con todo esto y pese a la dureza del exilio, redondea un pastiche sinfónico brillante y vanguardista. El carácter paródico y la elocuencia de las citas en el jaleo final —el Himno de Riego y la Marcha fúnebre de Chopin para el toro— convierten a esta partitura en un testimonio de un fuerte carácter irónico y crítico.

Para Carl August Nielsen se abrió una nueva etapa creativa a partir de su Sinfonía n. 4, la más elogiada de su personal catálogo sinfónico: una celebración de la vida estrenada en el ecuador de la Primera Guerra Mundial.

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