MAURICE RAVEL
(Ciboure, Francia 1875 – París, Francia 1937)
L’enfant et les sortilèges
Fantasía lírica
Libreto de Colette (Saint-Sauveur-en-Puisaye, Francia 1873 – París, Francia 1954)
(1920-1925) – 44′
Chloe Briot, soprano (El niño)
Rihab Chaieb, mezzosoprano (La madre, la taza china, la libélula)
Liv Anna Redpath, soprano (El fuego, la princesa, el ruiseñor)
Rinat Shaham, mezzosoprano (La gata, la ardilla)
Sylvia Schwartz, soprano (La poltrona de Lluís XV, la lechuza, una pastorcilla, el murciélago)
Jean-Sébastien Bou, barítono (El reloj de pared, el gato)
Nicolas Courjal, bajo (La butaca, el árbol)
Martin Bakari, tenor (El viejecio, la rana, la tetera)
Aniol Botines, tenor (Un pastorcillo)
Orfeó Català (dirección: Xavier Puig; preparación del coro: Júlia Sesé)
Cor Infantil de l’Orfeó Català (dirección: Glòria Coma i Pedrals)
PAUSA 20′
IGOR STRAVINSKY
(Oranienbaum, Rusia 1882 – Nueva York, Estados Unidos 1971)
El pájaro de fuego. BALlET
(1909-1910) – 45′
Cuadro Primero
El jardín encantado de Katchei – Aparición del pájaro de fuego perseguido por el príncipe Ivan Zarévitx- Danza del pájaro de fuego – Captura del pájaro de fuego por el príncipe Ivan Zarévitx – Súplica del pájaro de fuego – Aparición de 13 princesas encantadas – Juego de las princesas con las manzanas de oro – Aparición repentina del príncipe Ivan Zarévitx – Ronda de las princesas – Albada. El Príncipe Ivan Zarévitx entra en el Palacio de Katchei – Carrillón mágico. Aparición de los monstruos guardianes de Katchei y captura del príncipe Ivan – Llegada de Katchei el imortal – Diálogo de Katchei con el príncipe Ivan Zarévitx – Intercesión de las princesas – Aparición del pájaro de fuego – Danza de la suite de Katchei encantada por el pájaro de fuego – Danza infernal – Berceuse – Despertar de Katchei – Muerte de Katchei. Tinieblas profundas.
cuadro segundo
Desaparición del palacio y de los sortilegios de Katchei. Retorno a la vida de los caballeros petrificados y gozo general.
Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya
Ludovic Morlot, dirección
Chloé Briot, soprano
Rihab Chaieb, mezzosoprano
Liv Redpath, soprano
Rinat Shaham, mezzosoprano
Sylvia Schwartz, soprano
Jean-Sébastien Bou, barítono
Nicolas Courjal, bajo
Martin Bakari, tenor
Orfeó Català
Xavier Puig, dirección
Júlia Sesé, preparación del coro
Cor Infantil de l’Orfeó Català
Glòria Coma i Pedrals, dirección
OBC
PRIMEROS VIOLINES Igor Gruppman*, concertino invitat / Benjamin Scherer, assistent de concertino / Sarah Bels / Pol Coronado / Walter Ebenberger / Ana Isabel Galán / Zabdiel Hernández / Lev Mikhailovskii / Katia Novell / Jordi Salicrú / Gustavo Abela* / Pau Andreu* / Paula Banciu* / Francina Moll* / Eugenia Ostas* / Vladimir Chilaru* · SEGUNDOS VIOLINES Raúl Suárez, solista / Angela Gherasim*, assistent invitada/ Anna Castellani / Alzy Kim / Mireia Llorens / Melita Macelaru / Octavi Martínez / Helena Muñoz / Laura Pastor / Ícar Solé / Cristian Benito* / Antònia Escalas* / Enric Fernández* / Elitsa Yancheva* · VIOLAS Vladimir Percevic, solista / Noemí Fúnez, assistent / David Derrico / Christine de Lacoste** /Josephine Fitzpatrick / Frank Heudiard/ Sophie Lasnet / Miquel Serrahima / Jennifer Stahl / Adrià Trulls / Federica Cucignatto* / Patricia Torres* · VIOLONCHELOS Charles-Antoine Archambault, solista / Audun Sandvik*, assistent invitat / Lourdes Duñó / Vincent Ellegiers / Elena Gómez / Olga Manescu / Jean-Baptiste Texier / Carolina Bartumeu* / Lluc Pascual* / Kathleen Balfe* · CONTRABAJOS Luís Cabrera, solista / Christoph Rahn, solista / Dmitri Smyshlyaev, assistent / Gerard Dalmau / Apostol Kosev / Matthew Nelson / Santiago Sorrentino / Noemí Molinero* · FLAUTAS Francisco López, solista / Beatriz Cambrils / Christian Farroni, assistent / Ricardo Borrull, flautí · OBOES Rafael Muñoz, solista / Dolors Chiralt, assistent / José Juan Pardo / Disa English, corn anglès · CLARINETES Pedro Franco solista / Francesc Navarro / Maria Rubio, assistent / Alfons Reverté, clarinet baix · FAGOTS Silvia Coricelli solista / Noé Cantú / Slawomir Krysmalski, contrafagot / Rosario Martínez*, contrafagot · TROMPAS Juan Manuel Gómez, solista / Joan Aragó / Juan Conrado García, assistent / David Bonet / Pablo Marzal, assistent / Artur Jorge / Paula Criado* / Ona Ramos* / Jesús Sánchez* · TROMPETAS Mireia Farrés, solista / Miguel Herráez / João Fernandes* / José Forte* /Sergi Marquilles* / Sergi Serra* · TROMBONES Eusebio Sáez, solista / Antoni Durán* / Gaspar Montesinos, assistent / Raúl García trombó baix · TUBA Daniel Martínez · TIMBALES David Montoya, solista · PERCUSIÓN Joan Marc Pino, solista / Ignasi Vila / Juan Francisco Ruiz / Íñigo Dúcar* / Miquel Àngel Martínez* · ARPA Magdalena Barrera**, solista / Olga Benito* / Esther Pinyol* · CELESTA Marc Sumsi* · PIANOS Emeline Archambault* / Alvaro Metzger*
DIRECTORA TÉCNICA María Marí
JEDA DEL DEPARTAMENTO ARTÍSTICO Montserrat Grau
ASISTENT DIRECCIÓN TÉCNICA Núria Torrens
PRODUCCIÓN ARTÍSTICA Jose Sanchis
CONTRACTACIÓ EXTERNA Christian Boguslawski
RESPONSABLE DE ARCHIVO MUSICAL Begoña Pérez
ASISTENTE DE ARCHIVO MUSICAL Leticia Martín
ADMINISTRATIVA Mercè J. Puertas
ENCARGADO DE ORQUESTA Walter Ebenberger
RESPONSABLE TÉCNICO Ignasi Valero
TÉCNICO DE ESCENA Luís Alberto Hernández
*Colaborador/a
**Esta semana nuestras compañeras Christine de Lacoste, viola, y Magdalena Barrera, arpa, se despiden de los compañeros y de nuestro público. En nombre de la OBC y del resto de compañeros y dompañeras de L’Auditori, queremos agradecerles los casi cuarenta años de buena música con la OBC. Us deseamos lo mejor para la nueva etapa que empezáis.
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LOS MUNDOS MÁGICSO DE STRAVINSKY Y RAVEL
por Antoni Colomer
En el año 1905 Serguéi Diáguilev llegó a París para organizar, junto con Alexandre Benois, la primera gran retrospectiva de pintura rusa realizada en la capital francesa. En ese momento nada hacía pensar que aquella exposición supondría el inicio de unos años que iban a marcar indefectiblemente el arte y la cultura europeos. A pesar de su profunda formación musical como discípulo de Nikolai Rimski-Kórsakov, la sensibilidad de este brillante emprendedor abarcaba todo tipo de expresión artística y, sobre todo, poseía la cualidad de percibir instintivamente el talento. Tras el éxito de aquella primera exposición y de una segunda al año siguiente centrada en la escultura rusa, Diáguilev organizó la primera serie de conciertos y lideró una producción de Borís Godunov en la Ópera de París, protagonizada por el mítico bajo Feodor Chaliapin. Era el preámbulo de la creación de los famosos Ballets Rusos, en los cuales colaboraron algunos de los más grandes artistas de su tiempo, desde Kandinski y Picasso hasta Nijinski o Coco Chanel y, por supuesto, músicos tan excepcionales como Ígor Stravinski o Maurice Ravel.
Diáguilev había conocido al joven Stravinski a través de Rimski-Kórsakov y composiciones tempranas como Feu d’artifice le habían llamado tanto la atención como para pedirle varias orquestaciones para los espectáculos de la primera temporada de los Ballets Rusos en París. Pero fue al año siguiente cuando le ofreció, por primera vez, componer una partitura original. El resultado sería El pájaro de fuego, una obra que constituiría un punto de inflexión y un verdadero impacto en la música occidental. Stravinski partió de un escenario ideado por el coreógrafo Mikhaïl Fokin y basado en el folclore ruso, concretamente en dos cuentos recogidos por Aleksandr Afánasiev titulados El pájaro de fuego y Koschéi, el inmortal. A pesar de que la historia —la lucha del Príncipe contra el malvado Koschéi por el amor de una princesa prisionera, resuelta por la intervención mágica de un pájaro de fuego— no agradaba especialmente al compositor, constituyó el material ideal para desarrollar, de manera plena por primera vez, el singular lenguaje musical de Stravinski al combinar elementos folclóricos, el virtuosismo en la orquestación heredado de su maestro y un tratamiento armónico y rítmico completamente revolucionario.
El éxito del ballet, estrenado el 25 de junio en la Ópera de París bajo la dirección de Gabriel Pierné, fue inmediato y apoteósico, especialmente entre los compositores más vinculados a la vanguardia. Claude Debussy, Erik Satie o Manuel de Falla, entre otros, expresaron su admiración por el joven talento, que en la temporada siguiente iría todavía más allá con el nuevo encargo de Diáguilev, titulado Petrushka. Pero el gran escándalo, la cristalización definitiva del radical lenguaje de Stravinski insinuado en estos dos ballets, llegó con el estreno de La consagración de la primavera el 29 de mayo de 1913. El nuevo y explosivo ballet dividió no solo a la crítica, sino también al mundo musical. Uno de los más acérrimos defensores de la obra fue Maurice Ravel, quien precisamente el año anterior había creado, para la compañía de Diáguilev, el ballet Daphnis et Chloé y que en aquel momento formaba parte de un grupo intelectual y artístico próximo a los movimientos de vanguardia denominado Les Apaches. Sin embargo, ese momento de efervescencia se interrumpió traumáticamente con el estallido de la guerra en 1914.
Fue durante este conflicto bélico cuando Jacques Rouché, director de la Ópera de París, encargó a la periodista y novelista Colette el libreto para una ópera. Entusiasmada con el proyecto, tuvo listo en poco menos de una semana el de una fantasía lírica en dos partes titulada El niño y los sortilegios. La ópera es un cuento moral que narra la historia de un niño maleducado que, en la primera parte, es regañado por los objetos de su habitación, que ha roto poco antes en un ataque de ira. En la segunda, la cama se convierte en un jardín lleno de cantos de animales y de plantas que antes el niño había cogido y torturado. Aunque varios compositores se interesaron por el proyecto, Colette siempre tuvo como primera opción a Maurice Ravel, quien en 1911 había estrenado su primera ópera, L’heure espagnole, en la Opéra-Comique, no sin polémica. Por entonces, el compositor se hallaba sirviendo en el frente, donde había conseguido ser destinado tras numerosas gestiones, ejerciendo como chófer de camión. Colette le envió el libreto a Ravel en 1916, pero el correo se extravió y no llegó a manos del músico hasta el año siguiente.
En una carta enviada como respuesta a la escritora en 1917, Ravel aceptó componer la partitura, si bien comentó: “Me gustaría componerla, pero no tengo ninguna hija”. Sin embargo, la música que vertió en esa pequeña pero gran ópera es una de las que mejor describen el universo infantil, con toda su fantasía y ternura, aunque expone también los miedos y la violencia que a menudo la rodean. La densa agenda del compositor hizo que la obra se fuera posponiendo y no se estrenara hasta el 21 de marzo de 1925 en Montecarlo, con dirección de Victor de Sabata y con las secuencias de ballet coreografiadas por George Balanchine.
COLABORAN EN EL CONCIERTO DEL 12 DE JUNIO:

