FRANZ WOLFGANG AMADEUS MOZART
(Salzburg, Austria 1756 – Viena, Austria 1791)

SINFONÍA N.35 EN RE MAYOR, KV 385 “Haffner”

(1782) – 17’

Allegro con spirito
Andante
Menuetto
Presto

FELIX MENDELSSOHN
(Hamburgo, Alemania 1809 – Leipzig, Alemania, 1847)

CONCIERTO PARA VIOLÍN Y ORqUESTA N.2 en mi menor, op. 64

(1844-45) – 27’

Allegro molto apassionato
Andante
Allegretto non troppo – Allegro molto vivace

PAUSA 20′

FRANZ SCHUBERT
(Viena, Austria 1797 – 1828 )

SINFONíA EN do MAyOR, d 944, “LA GRAN”

58’

Andante – Allegro, ma non troppo
Andante con moto
Scherzo: Allegro vivace
Finale: Allegro vivace

Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya

JUANJO MENA, DIRECCIÓn

SERGEI DOGADIN, VIOLÍN

PRIMEROS VIOLINES Gjorgi Dimchevsky*, concertino invitat / Raúl García, assistent de concertino / Benjamí Scherer, assistent de concertino / Sarah Bels / Pol Coronado / Walter Ebenberger / Clàudia Farrés / Ana Galán / Zabdiel Hernández / Natalia Mediavilla / Lev Mikhailovskii / Katia Novell / Ivan Percevic / Anca Ratiu / Jordi Salicrú / Sei Morishima* · SEGUNDOS VIOLINES Alexandra Presaizen, solista / Raúl Suárez, solista /  Emil Bolozan, assistent / M. Jose Aznar / M. José Balaguer / Anna Castellani / Mireia Coma / Alzy Kim / Mireia Llorens / Octavi Martínez / Melita Murgea / Ícar Solé / Robert Tomàs / Paula Banciu* · VIOLAS  Vladimir Percevic, solista / Noemí Fúnez, assistent / Christine de Lacoste / David Derrico / Josephine Fitzpatrick / Franck Heudiard / Sophie Lasnet / Miquel Serrahima / Jennifer Stahl / Andreas Süssmayr / Adrià Trulls / Oreto Vayá* · VIOLONCHELOS José Mor, solista / Blai Bosser, assistent / Irene Cervera / Lourdes Duñó / Vincent Ellegiers / Marc Galobardes / Elena Gómez / Olga Manescu / Jean-Baptiste Texier / Lluc Pascual* · CONTRABAJOS Luís Cabrera, solista / Christoph Rahn, solista / Jonathan Camps / Apostol Kosev / Matthew Nelson / Albert Prat / Gerard Dalmau* / Santiago Sorrentino* · FLAUTAS Christian Farroni, assistent / Beatriz Cambrils · OBOES Rafael Muñoz, solista / José Juan Pardo / Dolors Chiralt, assistent· CLARINETES Pedro Franco, solista / Francesc Navarro · FAGOTS Silvia Corcielli, solista / Noé Cantú / Thomas Greaves, assistent /  Slawomir Krysmalski · TROMPAS Juan Manuel Gómez, solista / Joan Aragó · TROMPETAS Mireia Farrés, solista / Miguel Herráez · TROMBONES Fernando Borja Martín*, solista invitat / Pablo Rodríguez / Raúl García, trombó baix · TIMBALES David Montoya, solista

DIRECTORA TÉCNICA María Marí
JEFA DEL DEPARTAMENTO ARTÍSTICO Montserrat Grau
ASISTENTE DIRECCIÓN TÉCNICA Núria Torrens
PRODUCCIÓN ARTÍSTICA Jose Sanchis
CONTRACTACIÓN EXTERNA Leticia Martín
ARCHIVERA Begoña Pérez
ADMINISTRATIVA Mercè J. Puertas
ENCAREGADO DE ORQUESTA Walter Ebenberger
RESPONSABLE TÉCNICO Ignasi Valero
TÉCNICO DE ESCENA Luís Alberto Hernández

*Colaborador/a

COMENTARIo

por Ana María Dávila

ENTRE EL IMPULSO CLÁSICO Y LA EXPANSIÓN ROMÁNTICA

El programa de hoy nos propone un recorrido fascinante por el largo arco de transformación del lenguaje sinfónico entre finales del siglo XVIII y la primera mitad del XIX, un periodo en el que la música instrumental redefinió su papel expresivo y simbólico. De la luminosa claridad del clasicismo vienés de Mozart al concertismo refinado, integrador y plenamente romántico de Mendelssohn, pasando por la ambiciosa arquitectura de Schubert, estas tres obras proyectan los ideales de sus autores hacia nuevos horizontes expresivos.

Este es el caso de la Sinfonía n. 35 en Re mayor «Haffner», primera del brillante periodo vienés de Wolfgang Amadeus Mozart. Inicialmente concebida como una serenata para celebrar la concesión de un título nobiliario a Sigmund Haffner, hijo de la familia más prominente de Salzburgo, Mozart reescribió este material y lo convirtió en una vibrante sinfonía de concierto. La versión original se interpretó, posiblemente, en agosto de 1782, y la versión revisada, el 23 de marzo de 1783 en el Burgtheater de Viena, dirigida por el mismo compositor.

Obra de una energía luminosa —en aquellos días Mozart contrae matrimonio con Constanze Weber―, la vitalidad rítmica y la claridad de la escritura definen su discurso musical. El primer movimiento, Allegro con spirito, empieza con toda la pompa festiva de una celebración. El segundo, lento y serio, discurre lleno de elegancia y refinamiento aristocrático antes de que el breve Minuetto nos traslade hacia territorios másligeros y rítmicos. El Presto final nos devuelve a la intensidad del inicio. Con resonancias de una de las arias de El rapto en el serrallo, ópera estrenada en el mismo periodo, nos conduce hacia un desenlace de una vitalidad desbordante.

El Concierto para violín en mi menor, de Felix Mendelssohn, retoma este legado clásico para reformularlo desde una sensibilidad plenamente romántica. Dedicado a su amigo, el violinista Ferdinand David, el autor tardó seis años en acabarlo. El estreno tuvo lugar el 13 de marzo de 1845 en la Gewandhaus de Leipzig, con David como solista y el compositor danés Niels Gade sustituyendo un agotado Mendelssohn en el podio.

Considerado muy pronto como uno de los grandes conciertos del repertorio y una de las obras más amadas del romanticismo, destaca tanto por su belleza melódica como por su concepción innovadora. La entrada inmediata del solista, sin la tradicional introducción orquestal, sitúa desde el primer momento la voz individual en el centro del discurso, pero sin romper nunca el equilibrio con el conjunto. Mendelssohn concibe el concierto como un organismo unitario, en el que los tres movimientos se encadenan sin interrupción y la relación entre solista y orquesta se vuelve continua y dialogante. El lirismo elegante, la fluidez formal y la ausencia de conflicto dramático extremo conectan esta obra con una idea romántica de la música entendida como expresión natural y espontánea.

Esta misma concepción del flujo musical alcanza una dimensión monumental en la Sinfonía n. 9 de Franz Schubert, también conocida como «la Grande». Aquí, el tiempo sinfónico se expande hasta límites inéditos, y construye un discurso de largo alcance que avanza con paso firme e inexorable. Escrita en un momento de plena madurez, entre 1825 y 1826, esta monumental partitura, de casi 60 minutos de duración, se convierte en un punto de referencia para el desarrollo del sinfonismo romántico.

Sin embargo, al principio la obra no fue demasiado bien recibida. Es posible que, hacia finales de 1827, una orquesta de aficionados la hubiera interpretado en Viena, pero el estreno oficial no tuvo lugar hasta diez años después de la muerte del autor. Gracias a los buenos oficios de Robert Schumann, que había encontrado la partitura en casa del hermano de Schubert, «la Grande» se estrenó oficialmente el 21 de marzo de 1839 en la Gewandhaus de Leipzig, bajo la batuta de Felix Mendelssohn. Posteriormente, Schubert publicó un artículo exultante en el que hablaba de la «longitud celestial» de la obra, que equiparaba a una «novela gruesa en cuatro volúmenes». Aun así, su envergadura y dificultad técnica no entusiasmaron a los músicos de la época y hasta principios del siglo XX no consiguió consolidarse en las salas de conciertos.

Cumbre de un romanticismo temprano, a lo largo de sus cuatro movimientos el autor introduce células rítmicas y melódicas sencillas, que se reiteran y se transforman con una persistencia casi hipnótica. El primer movimiento se abre con un solemne llamamiento de las trompas, como si nos invitaran a iniciar un gran viaje. A partir de aquí, la música se despliega con una energía constante, basada en la repetición rítmica y en melodías que avanzan imparables. El segundo movimiento, más recogido y reflexivo, combina momentos de serenidad con pasajes de tensión dramática. El tercero, un scherzo, viene marcado por el ímpetu de su carácter danzante, de inequívoca inspiración vienesa. Finalmente, el cuarto movimiento —en el que encontramos una cita a la Oda a la alegría, de la Novena de Beethoven, con la que rinde homenaje al maestro de Bonn-, retoma el espíritu del comienzo y conduce la sinfonía hacia un final brillante y triunfal. Así, la Novena de Schubert proyectó el sinfonismo clásico hacia una nueva percepción del espacio y la duración, a la vez que nos legaba uno de los testimonios más impresionantes de su madurez artística.

Este concierto forma parte del Festival Ciutat de Clàssica

Logotip Barcelona Obertura
CARREGANT…
Calendario sesiones
Sessions del dia

Formulari enviat correctament!

El formulari s'ha enviat correctament. Ens posarem en contacte per correu electrònic o telèfon.