
Una poeta del ecosistema sonoro
Desde Tumblebird Contrails (2014), el diálogo con la dimensión sonora de la naturaleza en general, y de las costas californianas bañadas por el Pacífico en particular, es un hilo conductor del universo creativo de Gabriella Smith, familiarizada desde su infancia con la escucha atenta y sistemática del entorno natural. Nada es ajeno a su música, de vitalidad rítmica, inventiva inagotable e inteligencia formal. Asimismo, su obra revela una aguda sensibilidad hacia la variable espacial de la música, una de las principales aportaciones de las vanguardias, que tiene su paradigma en el concepto de paisaje sonoro de R. Murray Schafer. Precisamente, la riqueza semiótica de su obra se alimenta de una asombrosa capacidad para incorporar vivencias perceptivas particulares y otorgarles una forma musical, en diálogo con una gran diversidad de lenguajes.
Gracias a la confluencia de caminos en la formación de su estética, el pensamiento musical de Smith es riguroso sin perder la frescura. A la influencia de John Adams en su obra —reconocido como mentor desde el primer magisterio y palpable en la filtración de elementos concretos del posminimalismo norteamericano—, debemos añadir el dominio de las formas clásicas incorporadas con naturalidad y el peso de las músicas populares y de tradición no clásica. En este aspecto, Smith es un testimonio brillante de nuestro tiempo: una creadora que ha superado fronteras entre disciplinas, manifiestos, escuelas y prejuicios para tejer mosaicos musicales de gran belleza a partir de retales que se yuxtaponen de manera sorprendente e inesperada. Si alguien viajara en el tiempo y se apareciera entre nosotros, podríamos utilizar la obra de Smith para comenzar a explicarle nuestra época. Esto habla de una obra que es testimonio de su universo cultural y que, precisamente por eso, aspira a soportar el paso del tiempo.
Bioluminescence Chaconne y f(x)=sin²x−1/x, ambas del 2019, son partituras privilegiadas para calibrar la riqueza cautivadora de la música orquestal de la compositora californiana.
LA-OBC-014 | fecha de publicación: 04/09/2026


Obras
Bioluminescence Chaconne
(2019)
Bioluminescence Chaconne, encargo de la Orquesta Sinfónica de Oregón, que la estrenó, requiere de una orquesta nutrida, especialmente en la percusión, que no es gratuita: la gran diversidad tímbrica del mundo submarino es la semilla dramática de la partitura, que encuentra en la inmersión acuática su fuente de inspiración. El fenómeno natural de la bioluminiscencia, propiedad de algunos organismos capaces de emitir luz, apareció en la mente de Smith al inicio de su trabajo, como un recuerdo de las inmersiones acuáticas nocturnas en las islas del Canal, frente a las costas de California.
Dominando la escritura orquestal, las formas musicales y la paleta de recursos de la escritura contemporánea, Smith logra traducir una vivencia directa de la naturaleza. El recuerdo de la iridiscencia verde del plancton rodeándola de destellos verdes en una inmersión nocturna acompañada de las resonancias marinas convierte la orquesta en un ecosistema vivo donde cada sección deviene un factor biótico en su interacción con el resto. Las texturas obtenidas por Smith recogen esa experiencia y recrean una atmósfera única de gran heterogeneidad acústica desde la superficie, donde la estratificación y la indeterminación tímbrica tienen un papel esencial, desde los trémolos de las cuerdas al inicio hasta los timbres aislados de la percusión al final. También está la aleatoriedad, con una aproximación rítmica en la percusión coherente con la imprevisibilidad del entorno submarino.
La clave formal de la obra se encuentra en la referencia a la chacona, forma que tiene su origen en una danza basada en la variación continua de una progresión armónica que se repite. En este caso, el ciclo biológico —basado en la circularidad— encuentra su expresión en el tratamiento libre de una forma musical basada en la repetición que se va reduciendo hasta disolverse en una textura homogénea. Pero su retorno nunca se produce de la misma manera, sino que vuelve transformado en aspectos como el color o la textura. Sin que exista un programa narrativo cerrado ni definido, un largo crescendo acompaña ese desarrollo evolutivo circular en tres secciones que transitan desde el registro agudo hasta el grave, sumergiéndose en la densidad de la oscuridad para regresar al ambiente luminoso y reposado del inicio.
El de Smith es una especie de “impresionismo” actual que bebe de una larga tradición de inspiración acuática, añadiéndole, en su caso, la fuerza dramática de un imaginario ecológico que moviliza al oyente.
f(x)=sin2x-1/x
(2019)
f(x)=sin²x−1/x es una obra de gran concisión expresiva y singular en el catálogo de la compositora. El sorprendente título concentra su clave estructural en una función matemática: Smith piensa aquí en conceptos y estructuras que solo después se coagulan en el sonido. En este sentido, la función —con la oscilación que ofrece sin²x— es expresión del dibujo de una curva que define formalmente la obra a lo largo del tiempo, recogiendo la belleza de la matemática como lenguaje de la naturaleza. En cierto modo, también es una lectura irónica de las propias formas que hemos heredado de la tradición clásica.
La orquesta con la que trabaja aquí Smith es más reducida que en Bioluminescence Chaconne, muy precisa y detallista en aspectos técnicos estructurales, como los glissandi o el col legno —tanto battuto como tratto— en cuerdas, el frullato en vientos o el papel determinante, una vez más, de la percusión. La forma musical se articula sobre dos ejes: el horizontal —x— que expresa el tiempo, y el vertical —f(x)— que expresa energía y contenido dinámico.
La música avanza hacia un primer clímax, tras el cual decae y vuelve a emprender el camino hacia el punto culminante, que se pierde en el silencio. Siguiendo una lógica de variación continua, el movimiento es cada vez más amplio, mientras que la energía aumenta y avanza hacia la ausencia de control. Es un movimiento que se inicia, como en la teogonía, en la indeterminación absoluta y que avanza hacia colapsar en un valor negativo (−1/x) a medida que la x se acerca a cero. En f(x)=sin²x−1/x la expresión matemática ofrece un desarrollo narrativo materializado en la realidad acústica de las ondas longitudinales, que necesitan espacio-tiempo para su propagación. Edgar Varèse afirmaba que “cada una de mis obras descubre su propia forma”, para subrayar que la forma musical nunca es una estructura preexistente. Lo mismo sucede con la ecuación matemática en la partitura de Smith; esta funciona como idea generadora, a partir de la cual se producen tensiones y distensiones en la propia dinámica del proceso musical, desde una singularidad inicial, administrando el carácter irreversible del tiempo que nos enseñan la termodinámica y la física del no equilibrio: f(x)=sin²x−1/x nos habla de un proceso irreversible donde el futuro está abierto. En manos de la compositora californiana, la música es esa ciencia física y matemática de la que hablaba Rameau, pero también un organismo sonoro vivo de profundidad conceptual y poder emocional.
DIEGO ALEJANDRO CIVILOTTI

GABRIELLA SMITH
Gabriella Smith (1991) es una compositora cuya obra invita a los oyentes a encontrar alegría en la acción climática. Su música nace del amor por el juego, de la exploración de nuevos sonidos instrumentales y de la creación de arcos musicales que transportan al público a paisajes sonoros inspirados en el mundo natural. Considerada una “auténtica sensación” (LA Times), su música “rebosa inventiva con una personalidad acogedora, una energía vibrante y torrentes de alegría” (The New York Times).
Lost Coast, un concierto para violonchelo y orquesta escrito para su colaborador de larga trayectoria Gabriel Cabezas, se estrenó mundialmente en mayo de 2023 con la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles bajo la dirección de Gustavo Dudamel. Esta obra se suma a su concierto para órgano, Breathing Forests, escrito para James McVinnie y también estrenado por la LA Phil, dirigido por Esa-Pekka Salonen. Entre sus proyectos actuales figuran una obra de gran formato para el Kronos Quartet, encargada para celebrar la temporada de su 50º aniversario, y una obra de la duración de un álbum para yMusic que incorpora grabaciones de campo submarinas. En diciembre de 2023, su obra Tumblebird Contrails fue interpretada en el Concierto del Premio Nobel por la Real Orquesta Filarmónica de Estocolmo, bajo la dirección de Esa-Pekka Salonen.
Su primer álbum de larga duración, titulado Lost Coast, fue grabado junto a Gabriel Cabezas y la productora Nadia Sirota en los Greenhouse Studios de Islandia, y fue elegido como uno de los «26 álbumes favoritos de 2021» por NPR Music y como uno de los «álbumes de música clásica que hay que escuchar ahora mismo» por The New York Times. Gabriel y Gabriella, como dúo de violonchelo, violín, voz y electrónica, han actuado en todo el mundo, incluyendo Reikiavik, Nueva York y París.
Gabriella creció en el área de la bahía de San Francisco tocando y componiendo música, practicando senderismo y excursiones de mochila, y colaborando como voluntaria en un proyecto de investigación sobre aves canoras.

ORQUESTA SINFÓNICA DE BARCELONA Y NACIONAL DE CATALUÑA
Ludovic morlot
Bioluminescence Chaconne
PRIMEROS VIOLINES: Jaha Lee – concertino asociada, Raúl García – asistente de concertino, Jordi Salicrú, Lev Mikhailovskii, Ana Galán, Sei Morishima, Ícar Solé, Walter Ebenberger, Ivan Percevic, Laura Pastor, Eugènia Ostas, Kàtia Novell, Francina Moll, Octavi Martínez | SEGUNDOS VIOLINES: Emil Bolozan – asistente, Melita Murgea, Patricia Bronisz, Clàudia Farrés, Patricia Bronisz, Jana Brauninger, Francesc Puche, Alzy Kim, Antònia Escalas, M. José Balaguer, Arturo Seijo, Ivan Launes, Vladimir Chilaru | VIOLAS: Ewelina Bielarczyk – solista invitada, Rocío Gómez – asistente invitada, Josephine Fitzpatrick, Sophie Lasnet, Miquel Serrahima, Andreas Süssmayr, Franck Heudiard, Christine de Lacoste, David Derrico, Oreto Vayá | VIOLONCHELOS: Jose Mor – solista, Charles-Antoine Archambault – solista, Marc Galobardes, Vincent Ellegiers, Irene Cervera, Blai Bosser, Lourdes Duñó, Elena Gómez | CONTRABAJOS: Christoph Rahn – solista, Dmitri Smyshlyaev – asistente, Matthew Nelson, Anna Grau, Apostol Kosev, Nenad Jovic | FLAUTAS: Francisco López – solista, Beatriz Cambrils, Ricardo Borrull – flautín | OBOES: Rafael Muñoz – solista, José Juan Pardo, Dolors Chilalt – asistente | CLARINETES: Pedro Franco – solista invitado, Francesc Navarro, Alfons Reverté – clarinete bajo | FAGOTES: Silvia Coricelli – solista, Pablo González, Slawomir Krysmalski – contrafagot | TROMPAS: Juan Conrado Garcia – asistente de solista, David Bonet, Pablo Marzal – asistente, Artur Jorge | TROMPETAS: Mireia Farrés – solista, Sergi Serra, Biel Pelfort | TROMBONES: Gaspar Montesinos – asistente, Carlos Fluixà, Raúl García | TUBA: Moisès Hidalgo | TIMBALES: Fernando Llopis – solista | PERCUSIÓN: Joan Marc Pino – solista, Juan Francisco Ruiz, Ignasi Vila
f(x)=xsin2x-1/x
PRIMEROS VIOLINES: Jaha Lee – concertino asociada, Raúl García – asistente de concertino, Pedro Rodríguez – asistente de concertino, Walter Ebenberger, Sarah Bels, Kàtia Novell, Yúlia Tsuranova, Pilar Pérez, Natalia Mediavilla, Aria Trigas, Laura Pastor, Ana Galán, Anca Ratiu, Ana Kovacevic | SEGUNDOS VIOLINES: Ivan Percevic – solista, Emil Bolozan – asistente, M. José Aznar, Patricia Bronisz, Melita Murgea, M. José Balaguer, Clàudia Farrés, Clara Vázquez, David Olmedo, Paula Banciu, Jana Brauninger, Oleksander Sora | VIOLAS: Aine Suzuki – solista, Pawel Krymer – asistente invitado, Josephine Fitzpatrick – asistente, Andreas Süssmayr, David Derrico, Christine Delacoste, Adrià Trulls, Franck Heudiard, Sophie Lasnet, Oreto Vayá | VIOLONCHELOS: Charles-Antoine Archambault – solista, Audun Sandvik – asistente invitado, Vincent Ellegiers, Joan Rochet, Marc Galobardes, Manuel Martínez, Lourdes Duñó, Yoobin Chung | CONTRABAJOS: Christoph Rahn – solista, Dmitri Smyshlyaev – asistente, Jonathan Camps, Apostol Kosev, Matthew Nelson, Albert Prat | FLAUTAS: Christian Farroni – asistente, Ricardo Borrull – flautín | OBOES: Dolors Chilalt – asistente, Pau Roca | CLARINETES: Víctor de la Rosa – solista invitado, Francesc Navarro | FAGOTES: Silvia Coricelli – solista, Noé Cantú | TROMPAS: Juan Conrado Garcia – asistente de solista, David Bonet, Pablo Marzal – asistente, Joan Aragó | TROMPETAS: Mireia Farrés – solista, Adrián Moscardó, Andreu Moros | TROMBONES: Gaspar Montesinos – asistente, Vicent Pérez, Raúl García | TUBA: Daniel Martínez | TIMBALES: Víctor Segura – solista
ENCARGADO DE ORQUESTA: Walter Ebenberger | RESPONSABLE DE DOCUMENTACIÓN MUSICAL: Begoña Pérez | RESPONSABLE TÉCNICO: Ignasi Valero | DIRECTOR TÉCNICO: Joan Cortés | JEFA DEL DEPARTAMENTO ARTÍSTICO: Montserrat Grau | ASISTENTE DE DIRECCIÓN TÉCNICA: Núria Torrens | PRODUCCIÓN ARTÍSTICA: Jose Sanchis | CONTRATACIÓN EXTERNA: Leticia Martín | ADMINISTRACIÓN: Mercè J. Puertas
FOTOGRAFÍAS: May Zircus | ASISTENCIA TÉCNICA DE SONIDO: Toni Vila, Alejandro Parra, Oriol Baulenas | PRODUCCIÓN MUSICAL: Matthew Bennet (Bioluminescence Chaconne) y Nacho de Paz (f(x)=sin²x−1/x) | INGENIERO DE SONIDO: Hugo Romano | MEZCLA Y MASTERING: Santi Barguñó y Nico Roig | DISEÑO GRÁFICO: Lorena Alonso Noblom | PRODUCCIÓN EJECUTIVA: Mireia Pacareu | DIRECCIÓN EDITORIAL: Santi Barguñó
Álbum grabado en julio de 2023 (f(x)=xsin²x−1/x) y julio de 2024 (Bioluminescence Chaconne) en la Sala 1 Pau Casals, L’Auditori de Barcelona.